Historias reales de ahorro e impacto
Marta cambió 18 bombillas antiguas por LED regulables y añadió sensores en pasillo y baño. En tres meses, su consumo bajó 62% sin renunciar a confort. Lo mejor: sus cenas ahora lucen más acogedoras, con luz cálida y puntual en la mesa y arte iluminado con precisión.
Historias reales de ahorro e impacto
Un colegio sustituyó fluorescentes parpadeantes por paneles LED con CRI alto y control de presencia. Docentes reportaron menos fatiga visual y estudiantes más concentrados. El ahorro pagó la inversión en un año, liberando presupuesto para material educativo. La comunidad replicó la estrategia en bibliotecas cercanas.